Un
amor viejo
como
para atarlo con alambre,
un
ardor añejo
que
siempre sacia su hambre.
Una
vara y un poco de hilo,
su
carnada y el tiempo,
cara
a cara con el río.
Piel
castigada por el sol,
y
la madera convertida en polvo,
soy
una de sus huellas,
da
todo por el mundo que soñó.
Su
sueño
la
cabaña en el alma de la madre tierra,
del
polvo venimos y hacia el polvo…
Un
amor viejo
como
para atarlo con alambre,
ya
no soy el crío y voy al terco hombre,
gracias viejo, tu reflejo, que el fly,
tus ríos y presas, cuando corresponda,
gracias viejo, tu reflejo, que el fly,
tus ríos y presas, cuando corresponda,
en
la gloria te guarden.
TN
TN
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