domingo, 5 de enero de 2014

Algo así como mi manifiesto

No quiero poesía en almíbar,
quiero que si el cuerpo arde la poesía queme,
quiero una poesía que se abra de piernas,
que sonría,
que llore.
Que quite el aliento de un golpe,
quiero poesía con ruido, sucia, de piel.
Quiero poesías de golpes de puertas,
de estrategias de perdón,
de noches de insomnio patológico.
Quiero que la nostalgia en la poesía
nos ponga en marcha,
nos impregne de pasos
de necesidad de andar
y que no sea un reclamo de sofá.
Quiero llanto de fiebre en la poesía,
quiero gritos, color,
pero quiero tinieblas, frío, filos.
Quiero que la poesía nos atraviese el cuerpo,
que nos marque profundamente,
quiero que nos deje el sabor y el olor del vértigo,
quiero que sirva para declarar la paz
y la guerra.
Quiero que la poesía te mueva los ejes un milímetro por palabra,
quiero que la poesía te deje quieta,
o te extravíe la mirada.
Quiero que cuando me leas
muerdas mi ausencia
y le dejes las marcas de tu boca a cuentas.
Quiero poesía que nos encuentre.

Quiero rayarte los labios, la mirada y el recuerdo.

TN

No hay comentarios.:

Publicar un comentario